Prevención cáncer de mama

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente entre las mujeres de todo el mundo. De hecho, en España, los tumores más frecuentes en la mujer son los de mama y colón.

Se estima que, aproximadamente, una de cada ocho mujeres padecerá cáncer de mama a lo largo de la vida. De hecho, en España se diagnostican unos 26.000 casos al año, lo que representa casi el 30% de todos los tumores que afectan al sexo femenino.

El cáncer de mama, a nivel mundial, es la primera causa de muerte por cáncer en las mujeres.

Factores de riesgo

Diversos factores hormonales y genéticos pueden influir en el riesgo de padecer cáncer de mama, entre ellos:

Prevención primaria

Es fundamental mantener unos hábitos de vida saludables, entre ellos:

Prevención secundaria

La realización de mamografías y ecografías permite detectar el cáncer de mama y aumenta las posibilidades de recibir un tratamiento menos agresivo y con más posibilidades de curación.

Los exámenes radiológicos deben realizarse a partir de las edades recomendadas, no antes, para evitar someter a la mama a irradiación innecesaria y excesiva. En concreto, actualmente se recomienda la realización de mamografías periódicas a todas las mujeres entre 45 y 69 años.

En otras edades, la realización de pruebas de detección precoz debe de evaluarse de forma individualizada, en cada mujer, en función de sus factores de riesgo, como son patologías previas de las mamas, densidad y antecedentes familiares.

La autoexploración mamaria como método único de detección precoz no es útil. No obstante, la aparición de nódulos o bultos palpables en la mama debe consultarse siempre con un facultativo.

Si existen varios casos de cáncer en la familia, especialmente de mama y ovario, y, sobre todo, si afectan a familiares cercanos, consúltanos sobre la posibilidad de realizar un estudio y consejo genético mediante pruebas para detectar si tienes mutación genética (BRCA 1 y BRCA 2).

De ser así, las posibilidades terapéuticas son las revisiones frecuentes, mastectomía (extirpación de la mama o de parte de ella) y ooforectomía profiláctica (extirpación de los ovarios) antes de que se presente la enfermedad y la quimio prevención.

¿Qué es el cribado del cáncer de mama?

Es el diagnóstico de la enfermedad en estadio precoz, sin síntomas, para así poder controlar la situación, con tratamientos menos agresivos para ganar años de vida y reducir la mortalidad.

La prueba por excelencia es la mamografía.

La ecografía aumenta la sensibilidad de la mamografía un 30% para detectar cánceres de mama, pero también aumenta los falsos positivos, con lo cual no se recomienda en el caso del cribado.

La resonancia magnética nuclear es más sensible que la mamografía, pero tampoco se recomienda como prueba de cribado excepto en mujeres con alto riesgo de cáncer de mama hereditario, por su alto coste y por la alta tasa de falsos positivos.